Música

Los Mejores Álbumes de Rock de los Años 90

·8 min de lectura

Los años 90 representan una de las épocas más fértiles y diversas en la historia del rock. Fue la década en la que el grunge salió de los garajes de Seattle para conquistar el mundo, el britpop devolvió la guitarra al centro del escenario en el Reino Unido, el rock alternativo dejó de ser alternativo para convertirse en mainstream y el post-rock empezó a explorar territorios sonoros completamente nuevos. Cada uno de los álbumes de este ranking capturó el espíritu de su tiempo y, décadas después, sigue sonando tan fresco y relevante como el día de su publicación.

10. Radiohead — The Bends (1995)

Antes de reinventar la música con OK Computer y Kid A, Radiohead creó una obra maestra del rock guitarrero con The Bends. Canciones como «Fake Plastic Trees», «High and Dry» y «Street Spirit (Fade Out)» mostraban a una banda capaz de combinar melodías irresistibles con letras cargadas de angustia existencial. Thom Yorke se revelaba como una de las voces más emotivas de su generación, y las guitarras de Jonny Greenwood añadían texturas que iban mucho más allá del rock convencional. The Bends es el disco que convirtió a Radiohead en una banda imprescindible.

9. Weezer — Weezer (The Blue Album) (1994)

El debut homónimo de Weezer, conocido como The Blue Album, es un ejercicio de power pop perfecto. Rivers Cuomo canalizó su timidez, su humor nerd y su amor por las melodías de los Beach Boys en diez canciones que van directas al grano. «Buddy Holly», «Say It Ain't So» y «Undone — The Sweater Song» se convirtieron en himnos generacionales. Producido por Ric Ocasek de The Cars, el álbum suena enorme pero accesible, ruidoso pero pegadizo. Una joya que sigue haciendo feliz a quien lo escucha.

8. Oasis — (What's the Story) Morning Glory? (1995)

El segundo disco de Oasis fue el álbum que definió el britpop y convirtió a los hermanos Gallagher en las estrellas de rock más grandes de la década en el Reino Unido. «Wonderwall», «Don't Look Back in Anger» y «Champagne Supernova» son himnos que se siguen cantando en estadios de todo el mundo. Noel Gallagher demostró un talento excepcional para escribir melodías que se quedan grabadas en la memoria para siempre, y Liam las cantaba con esa actitud desafiante que solo él podía transmitir. Morning Glory es rock and roll en estado puro, sin pretensiones pero con una grandeza innegable.

7. Pearl Jam — Ten (1991)

Si Nevermind fue la explosión punk del grunge, Ten fue su cara más épica y emocional. El debut de Pearl Jam combinaba la intensidad del rock de los 70 con la crudeza del punk de los 80 y la añadía una profundidad lírica que Eddie Vedder convirtió en su seña de identidad. «Alive», «Jeremy» y «Black» son canciones que golpean con fuerza y acarician al mismo tiempo. La voz de Vedder, con ese barítono que parece surgir de las entrañas de la tierra, es una de las más distintivas del rock. Ten vendió más de trece millones de copias solo en Estados Unidos y sigue siendo un disco absolutamente esencial.

6. Smashing Pumpkins — Siamese Dream (1993)

Billy Corgan volcó toda su ambición, su perfeccionismo y sus demonios interiores en Siamese Dream, y el resultado es un álbum de una intensidad sobrecogedora. Las capas de guitarras distorsionadas se apilan como catedrales de sonido, mientras las melodías flotan por encima con una fragilidad que contrasta con la fuerza bruta instrumental. «Cherub Rock», «Today» y «Disarm» muestran el rango emocional de una banda que podía pasar de la furia más atronadora a la ternura más delicada en cuestión de segundos. Siamese Dream es maximalismo rock en su máxima expresión.

5. Soundgarden — Superunknown (1994)

Superunknown es el disco donde Soundgarden demostró que el grunge podía ser mucho más que tres acordes y angustia. Con catorce canciones y más de setenta minutos de duración, la banda exploró territorios que iban del metal psicodélico al pop oscuro, del riff demoledor a la balada inquietante. «Black Hole Sun», con su melodía hipnótica y su videoclip surrealista, se convirtió en uno de los iconos visuales y sonoros de la década. Chris Cornell, con su voz de cuatro octavas, era capaz de susurrar y rugir con la misma convicción. Una obra maestra en toda regla.

4. Radiohead — OK Computer (1997)

Si The Bends consolidó a Radiohead, OK Computer los catapultó a otra dimensión. Este álbum anticipó la alienación tecnológica, la ansiedad social y la desconexión emocional de la era digital cuando internet apenas empezaba a cambiar nuestras vidas. «Paranoid Android», «Karma Police» y «No Surprises» son canciones que suenan más relevantes hoy que en 1997. Musicalmente, el disco fusiona rock, electrónica ambiental y estructuras progresivas con una maestría que redefinió lo que un álbum de rock podía ser. Muchos lo consideran el mejor disco de los 90, y no les falta razón.

3. Jeff Buckley — Grace (1994)

Grace es el único álbum de estudio que Jeff Buckley llegó a publicar antes de su trágica muerte en 1997, y con él bastó para asegurarse un lugar permanente en el panteón del rock. Su versión de «Hallelujah» de Leonard Cohen es probablemente la interpretación vocal más emotiva que se haya grabado nunca. Pero Grace es mucho más que esa canción: «Last Goodbye», «Mojo Pin» y «Lover, You Should've Come Over» son obras de una intensidad, una belleza y una vulnerabilidad que cortan la respiración. La voz de Buckley, capaz de alcanzar registros imposibles con una naturalidad sobrecogedora, es un instrumento irrepetible.

2. Nirvana — Nevermind (1991)

Nevermind no solo es un álbum: es un antes y un después en la historia de la música popular. Cuando «Smells Like Teen Spirit» empezó a sonar en la MTV, el pelo cardado del glam metal se desmoronó de un día para otro y una nueva generación encontró su banda sonora. Kurt Cobain combinaba melodías pop adictivas con una distorsión furiosa, y sus letras canalizaban la frustración, la ironía y la vulnerabilidad de toda una generación. «Come as You Are», «Lithium», «In Bloom»... cada canción es un clásico. Nevermind vendió más de treinta millones de copias y cambió la cultura popular para siempre.

1. Nirvana — In Utero (1993)

Nuestra elección para el número uno puede sorprender a quienes esperaban Nevermind en lo más alto, pero In Utero es, en nuestra opinión, la expresión más pura y honesta del genio de Kurt Cobain. Producido por Steve Albini, el disco rechaza deliberadamente la producción pulida de su predecesor para abrazar un sonido crudo, abrasivo y dolorosamente sincero. «Heart-Shaped Box», «All Apologies» y «Rape Me» son canciones que desnudan el alma de un artista atormentado con una honestidad brutal. In Utero no busca gustar: busca ser verdad. Y por eso, tres décadas después, sigue siendo el disco más valiente y auténtico del grunge. Es rock en su forma más esencial.

Conclusión

Los años 90 nos dejaron un legado musical extraordinario. Cada uno de estos álbumes representa una forma distinta de entender el rock: desde la épica de Pearl Jam hasta la crudeza de Nirvana, desde la ambición sonora de Smashing Pumpkins hasta la vulnerabilidad de Jeff Buckley. Lo que todos comparten es la autenticidad, esa cualidad que hace que la música conecte de verdad con quien la escucha.

¿Coincides con nuestro ranking? ¿Qué álbum imprescindible hemos dejado fuera? En Rankings+ sabemos que la música es personal, y cada lista es una invitación al debate.

Artículos relacionados