El siglo XXI ha traído una nueva generación de cineastas que han redefinido lo que el cine puede ser. En una era dominada por las franquicias, el streaming y la sobrecarga de contenido, estos directores han conseguido mantener viva la llama del cine de autor sin renunciar a conectar con audiencias masivas. Algunos dominan el blockbuster inteligente, otros exploran los rincones más oscuros de la condición humana, y unos pocos hacen ambas cosas con igual maestría. Este ranking celebra a los diez directores que han dejado una huella más profunda en el cine contemporáneo.
10. Jordan Peele
Jordan Peele pasó de ser uno de los mejores cómicos de su generación a convertirse en uno de los cineastas más importantes del cine de terror contemporáneo. Con solo tres películas —Get Out (2017), Us (2019) y Nope (2022)—, Peele ha creado un universo cinematográfico donde el terror funciona como metáfora social, explorando el racismo, la identidad y el espectáculo con una inteligencia y un estilo visual que recuerdan a los mejores trabajos de Hitchcock y Romero. Get Out fue un fenómeno cultural que trascendió el género y le valió el Oscar al Mejor Guion Original. Peele ha demostrado que el cine de género puede ser profundo, provocador y enormemente entretenido.
9. Greta Gerwig
Greta Gerwig ha trazado uno de los arcos más fascinantes del cine reciente: de actriz indie a directora de blockbusters con alma. Lady Bird (2017) fue una carta de amor a la adolescencia y a Sacramento que la estableció como una voz autoral con una sensibilidad extraordinaria para los diálogos y los personajes femeninos. Little Women (2018) demostró que podía reinterpretar un clásico con frescura y relevancia contemporánea. Y Barbie (2023) fue el golpe maestro: convertir una propiedad intelectual corporativa en una película genuinamente feminista, divertida y emocionante que recaudó más de mil millones de dólares. Gerwig ha demostrado que el cine comercial y el cine con mensaje no son incompatibles.
8. Alfonso Cuarón
Alfonso Cuarón es un cineasta que domina por igual la intimidad y la espectacularidad. Y tu mamá también (2001) era una road movie sexual y política por el México real. Children of Men (2006) fue una distopía filmada con planos secuencia de una complejidad técnica asombrosa. Gravity (2013) reinventó el cine espacial con una inmersión sensorial sin precedentes que le valió el Oscar a Mejor Director. Y Roma (2018) fue una obra maestra autobiográfica en blanco y negro que consagró su estatus como uno de los grandes del cine mundial. Cuarón tiene la capacidad única de hacer que cada película se sienta como una experiencia completamente diferente, pero todas comparten una humanidad profunda y una maestría técnica extraordinaria.
7. Coen Brothers (Joel y Ethan)
Los hermanos Coen llevan décadas siendo sinónimo de cine inteligente, excéntrico y magistralmente construido. En el siglo XXI han regalado obras como No Country for Old Men (2007), una adaptación de Cormac McCarthy que es al mismo tiempo un thriller implacable y una meditación sobre el destino y la violencia; A Serious Man (2009), una comedia existencial inspirada en el Libro de Job; True Grit (2010), un western clásico con un guion afilado; y Inside Llewyn Davis (2013), un retrato melancólico de un músico folk en el Nueva York de los 60. Su capacidad para moverse entre géneros con una voz reconocible al instante es uno de los grandes tesoros del cine contemporáneo.
6. Bong Joon-ho
El cineasta surcoreano Bong Joon-ho hizo historia cuando Parasite (2019) se convirtió en la primera película de habla no inglesa en ganar el Oscar a la Mejor Película. Pero Parasite no fue un accidente: Bong llevaba años demostrando su genialidad con Memories of Murder (2003), The Host (2006), Mother (2009) y Snowpiercer (2013). Lo que distingue a Bong es su capacidad para mezclar géneros con una precisión quirúrgica: Parasite es simultáneamente una comedia negra, un thriller, un drama social y una reflexión sobre la desigualdad de clases. Sus películas son impredecibles, técnicamente impecables y están cargadas de una inteligencia que respeta al espectador. Bong es la prueba de que el cine de autor puede conquistar el mundo.
5. Paul Thomas Anderson
Paul Thomas Anderson es posiblemente el cineasta estadounidense más talentoso de su generación. There Will Be Blood (2007), con la interpretación monumental de Daniel Day-Lewis, es una de las mejores películas del siglo XXI: una exploración épica de la ambición, la religión y el capitalismo en la América profunda. The Master (2012) examinaba el fenómeno de las sectas con una complejidad psicológica fascinante. Phantom Thread (2017) transformó el mundo de la alta costura en un campo de batalla emocional. Y Licorice Pizza (2021) demostró que Anderson también puede crear comedias románticas llenas de calidez y nostalgia. Cada película de PTA es un acontecimiento cinematográfico que exige y recompensa múltiples visionados.
4. Park Chan-wook
El maestro surcoreano Park Chan-wook es un cineasta obsesionado con la venganza, el deseo y las complejidades morales de la naturaleza humana. Oldboy (2003), el filme central de su Trilogía de la Venganza, es una experiencia cinematográfica tan impactante que es imposible olvidarla una vez vista. The Handmaiden (2016) fue una obra maestra del erotismo, la intriga y la subversión narrativa, con giros que dejaban al espectador sin aliento. Decision to Leave (2022) demostró una vez más su capacidad para crear thrillers románticos de una elegancia visual y una complejidad emocional extraordinarias. Park es un estilista puro: cada plano está compuesto con la meticulosidad de un pintor, y sus películas combinan la belleza visual con una crudeza emocional que las hace absolutamente únicas.
3. Christopher Nolan
Christopher Nolan ha conseguido algo que parecía imposible en la era del streaming y las franquicias: hacer películas originales, ambiciosas e intelectualmente estimulantes que recaudan cientos de millones en taquilla. Memento (2000) fue su carta de presentación. The Dark Knight (2008) redefinió el cine de superhéroes. Inception (2010) convirtió los sueños lúcidos en un thriller de acción cerebral. Interstellar (2014) exploró agujeros negros y la relatividad con rigor científico y emoción pura. Dunkirk (2017) reinventó el cine bélico. Tenet (2020) jugó con la inversión temporal. Y Oppenheimer (2023) le valió por fin el Oscar a Mejor Director con un biopic que es al mismo tiempo un thriller político, un drama moral y una reflexión sobre la responsabilidad científica. Nolan es la demostración viviente de que el cine de autor y el blockbuster pueden ser la misma cosa.
2. Wong Kar-wai
Wong Kar-wai es el poeta del cine. Sus películas no se ven: se sienten. Aunque su obra maestra In the Mood for Love es del año 2000 (justo en la frontera de nuestro ranking), su influencia en el cine del siglo XXI ha sido inmensa. 2046 (2004) continuó la historia de amor imposible de su predecesora con una melancolía aún más profunda. The Grandmaster (2013) transformó el género de artes marciales en una experiencia visual y emocional sin precedentes. Wong Kar-wai captura la soledad urbana, el deseo no correspondido y la fugacidad del tiempo con una sensibilidad que ningún otro cineasta ha conseguido igualar. Sus imágenes, con esa fotografía borrosa y esos colores saturados de Christopher Doyle, son reconocibles al instante. Cada fotograma es una canción triste que no quieres que termine.
1. Denis Villeneuve
Denis Villeneuve ocupa el primer puesto de nuestro ranking porque es, en nuestra opinión, el cineasta más completo y consistente del siglo XXI. Su filmografía es un crescendo imparable de ambición y maestría. Incendies (2010) era un drama familiar con la fuerza de una tragedia griega. Prisoners (2013) fue un thriller oscurísimo que exploraba los límites de la moral paterna. Sicario (2015) reimaginó el cine de narcos con una tensión insoportable. Arrival (2016) demostró que la ciencia ficción podía hacer llorar. Blade Runner 2049 (2017) logró lo imposible: hacer una secuela a la altura del original. Y Dune (2021) y Dune: Part Two (2024) son la épica cinematográfica definitiva de nuestra era. Lo que distingue a Villeneuve es su capacidad para operar a una escala monumental sin perder nunca la dimensión humana de sus historias. Es un director que respeta al espectador, que confía en el silencio y la imagen, y que entiende que el cine es ante todo una experiencia emocional. Villeneuve es, sencillamente, el mejor director de nuestro tiempo.
Conclusión
El cine del siglo XXI está en excelentes manos. Los diez directores de este ranking representan una diversidad extraordinaria de estilos, orígenes y visiones, pero todos comparten una cualidad fundamental: la capacidad de crear películas que trascienden el entretenimiento para convertirse en experiencias que cambian nuestra forma de ver el mundo. Desde el terror social de Jordan Peele hasta la poesía visual de Wong Kar-wai, desde el blockbuster intelectual de Nolan hasta la maestría narrativa de Bong Joon-ho, estos cineastas demuestran que el séptimo arte sigue vivo, relevante y más emocionante que nunca.
¿Quién es tu director favorito del siglo XXI? ¿Echas en falta a alguien como Wes Anderson, David Fincher o Céline Sciamma? En Rankings+ cada ranking es una invitación al debate, y esperamos que esta lista haya encendido el tuyo.